Hola a todos,
¿ Qué hacéis? ¿ Qué planes tenéis para el verano?
Nosotros...ummm... no hay planes, un factor imprevisto, dos, tres... han desordenado nuestra entropía y ...
Estamos en Estocolmo (Suecia), en casa de unos buenos amigos, Annika y Thomas, que a su vez están en Viena (Austria).
Estocolmo es una ciudad muy hermosa. O así la recordaba. Pero llueve, llueve, llueve sin parar y hace 15 grados, nos hemos levantado tarde y los museos cierran pronto, hemos comido a la hora española y cuando íbamos a salir nos hemos dado cuenta de que las tiendas estarán ya cerradas, todo estará cerrado y llueve. Claro, se puede pasear por uno de los hermosos parques de la ciudad, pero es que ¡llueve tanto!. Y ninguno de los dos tenemos más que unas bambas de tela que se mojarían mucho aún sorteando charcos.
Llueve, llueve y llueve y Estocolmo no me ha parecido una ciudad tan hermosa como antes. Falta el calor de los amigos ( Michael, Anna, Peter, Anders...) que me la descubrieron hace ¿ 12 años?. Y el de los que conocí mucho después ( Annika y Thomas, que nos han regalado tres días de ensueño en el Archipiélago, aún con lluvia).
Llueve, llueve y llueve...y sobre el torrente de agua navegan a la deriva algunas tristezas recientes. Una, la única sin remedio,forma parte del curso normal de la vida: la muerte de alguien a quien queríamos.A quien añorono haber podido conocido mejor ( no teníamos un idioma en que entendernos, lo que a veces es un puente y no una barrera). Intuyoque seguro, seguro que merecía la pena.
No para de llover. Así que, a tres mil kilómetros de casa, en una ciudad que seguro es de las más bonitas del planeta, donde viven antiguos amigos con los que compartí muchas sonrisas y a los que hace mucho que no veo, a siete horas en coche de otros amigos a los que quiero mucho... nos disponemos a pasar una tarde de cine, tirados en el sofá viendo pelis en inglés, mientras afuera llueve y llueve...
Sea como sea, ¡bienvenidos al verano!
Qué los vientos y las corrientes nos sean propipicios en la navegación y nos conduzcan hacia islas donde disfrutar del amor y la amistad. Qué recuperemos la magia y el tiempo para querernos y hablar de todo y nada alrededor de una taza de té o de una cervezita.
Amén.
PD. Peter...nos encantó volver a verte.
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